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Luhu Editorial

Clavelito y Chutamonos: poesía punkarra de Néstor Lutefisk

  • En oferta
  • €13


Aquí empieza el libro de poesía de Clavelito y Chutamonos: poesía punkarra

Néstor Lutefisk deja de lado sus andadas con el kalimocho, el speed y su bajo del maradona, para tratar de venderos la moto con su máquina de escribir y su boli de propaganda de la CAM con un poemario de los que raja labios, saca ojos con cuchara y quema todo el romanticismo telenovelero que queda en la faz de la tierra.

¡Jodeos, cabrones, porque NL ha llegado para daros por el culo!

Ahora solo pide una limosna para ofreceros mierda de la buena, mierda pseudolorquiana y punk, mierda LORKIPUNK.

 

 Néstor Lutefisk escritor de clavelito y chutamonos: poesía punkarra

¿Quién es Néstor Lutefisk?

Néstor Lutefisk es un escritor que quiso nacer en una clínica escandinava, pero le parecía tan caro que prefirió nacer de una semilla de pino en la alicantina ciudad de Novelda (Spain), donde vive y trabaja muy a gustito. 

Estudiante vago, callado y solitario, intentó hacer sus pinitos en el mundo del dibujo, pero, para desgracia de la humanidad, cambió esta afición por la creación literaria.

Tras terminar Filología Inglesa y llevarse un par de modestos premios literarios, intentó ganarse el pan como profesor de español en Inglaterra, pero como el pan de allí no le gustaba, se puso a trabajar en un su tierra, dando clases, hasta que cayó en una editorial muy maja, Luhu Editorial, donde ahora ejerce de corrector, articulista y catador de manuscritos.

Ahora ha publicado un libro de poesía, Clavelito y Chutamonos: poesía punkarra, que espera sacar adelante a través del micromecenazgo. Él mismo os dirá por qué necesita vuestra ayuda.

¿Por qué invertir en publicar Clavelito y Chutamonos: poesía punkarra?

Para evitar que acabe en la calle, haciendo de mimo. Creedme, esa es mi segunda adicción, después de la literatura. Hago de mimo a todas horas: mientras ceno sopa invisible, mientras llevo a pasear a mi chow-chow invisible… Es muy frustrante ir a un McDonald’s y pedir un Whopper Junior con el número de “estoy detrás del cristal y no encuentro la salida”, pero más difícil es pedirlo cuando ni siquiera venden Whopper Juniors en McDonald’s.

¿Qué ganaréis a cambio?

Si me ayudáis con mi proyecto, con lo que saque de las ventas, me gustaría comprarme un Ferrari color burdeos que vi en las rebajas de Galerías Preciados e invitaros a un paseo, pero como ya lo han descatalogado, os regalaré un ejemplar de mi libro y os invitaré a unas tapas si os acercáis por mi tierra.

¿Qué vas a encontrar en Clavelito y Chutamonos: poesía punkarra?

He intentado darle un toquecillo lorquiano-punk (¿lorquipunk, se podría definir?) que combine sensibilidad —que no sensiblería— con un poco de metropolitaneo macarra y choques de palabras, metáforas y demás figuras literarias que solo se dan en otras dimensiones. Ah, es un libro que no contiene ojos; es decir, la palabra «ojos» no aparece en ningún poema. Tampoco habla de amor, al menos no de amor convencional. 

Es mejor que os ponga unos versitos que se me han caído del bolsillo y juzguéis vosotros mismos:


Dios de las tapas de los yogures
Dios de los coños tuertos y taimados
Dios de los portales pentasílabos
Toreros del pa-amb-tomaca
Tresillos de piel de alambrada
Hijos de gapos y garrapatas
En los puentes de mi ombligo
Yo les digo:
Que me violan las estrellas peregrinas
Que me asaltan a cuchillo las cebollas
Que se visten con liguero y con peineta
Las pezuñas de los trenes embutidos